En el pasado, el viento era
considerado una bendición, una fuerza benigna que empujaba a los
marineros hacia descubrimientos en un tiempo en el que los hombres
de mar dominaban los océanos. Los
marineros no tardaron en familiarizarse con este elemento, que en
su día tuvo mucha influencia en la vida de los
lugareños.
Cada tipo de viento
tiene sus propias características, que permiten predecir
su intensidad, duración o la llegada de otro viento diferente. Un
buen conocimiento del viento nos habilita para saber buscar el
mejor y conseguir que nos lleve a nuestro destino.
Los vientos del
Adriático son generalmente originados por diferencias de
temperatura entre la tierra y el mar, o por la existencia de
distintos niveles de presión en el aire. Las corrientes de aire y
los cambios de aire frío a templado logran llenar continuamente las
velas de los barcos. Se trata de los vientos 'Burin' y
'Mistral'.
Si hemos asistido a una correcta
transición entre el Mistral diurno y el Burin nocturno significa
que el tiempo permanecerá estable. Los cambios abruptos en la
presión del aire anuncian vientos fuertes que merece la pena evitar
dirigiéndose a cualquier puerto o bahía protegida.
La llegada de un tipo de
viento concreto, bueno o malo, puede ser reconocida por
marineros experimentados, que se guían por las nubes y los
atardeceres. . Un cielo despejado y un atardecer de colores muy
vivos es signo de buen tiempo. Sin embargo, un atardecer de tonos
pálidos anuncia un empeoramiento del tiempo. Pequeñas nubes de
silueta encrespada sobre las colinas de las islas significan que se
acerca el Mistral y, por lo tanto, buenas condiciones para
navegar..
Por el contrario, las nubes que
envuelven las cimas de las montañas anuncian la llegada del Bura,
que precede a fuertes vientos y require mucha precaución por parte
de los marineros.
Sin embargo, los
meteorólogos preferidos para muchos hombres de mar son los
delfines. Aunque en un principio proporcionan un cuadro
espectacular para los navegantes, su presencia precede a un
empeoramiento del tiempo, que suele llegar un par de días más
tarde. La dirección desde la que vienen los delfines suele ser la
misma desde la que llegará el mal tiempo.
En verano, el
Mistral es el tipo de viento más común. Debido a
que sopla siempre en la misma dirección de manera uniforme y a su
efecto refrescante, este viento ha llegado incluso a condicionar el
trazado urbano de la vieja Dalmacia. Sus calles se abren en
dirección al Mistral para permitir que la brisa pueda circular por
toda la ciudad.
Para navegar de manera correcta
y dominar los vientos, es necesario conocer su tipología y
características, ya que hay que asegurarse de que empujarán las
velas del barco de la manera deseada..
La region del Adriático
comprende 8 grandes grupos de
vientos.
El Bura es un
viento impredecible que sopla del noroeste, empujando desde la
tierra hacia el mar. Sopla a través de ráfagas y es a la vez frío y
seco, de modo que purifica la atmósfera. La visibilidad después del
Bura es excelente, ya que el cielo queda limpio y
soleado.
Navegar con el Bura es muy
emocionante, aunque requiere también muchísima precaución
-dependiendo de la preparación del barco y de la de la tripulación.
Como recuerda un viejo proverbio marinero, 'El Bura dice: '¡Cuando
yo navego, no naveguéis!'. Una de sus características son las altas
olas con crestas blancas, que se suceden muy rápido y crean
dificultades para navegar. Las pequeñas gotas de agua formadas por
este viento crean atmósferas brumosas que reducen
significativamente la visibilidad. Sin embargo, el Bura también
tiene su lado bueno. Gracias al aire seco que arrastra, contribuye
a que el famoso jamón 'pršut', que se cura al aire libre y
constituye una de las especialidades del Adriático, adquiera ese
sabor tan característico.
El Jugo es un
viento de fuerza moderada procedente del sudoeste. Cálido y húmedo,
sopla desde el mar hacia la tierra. Aparece a lo largo de la costa
en cualquier estación del año, aunque en verano es algo menos
frecuente. Este tipo de viento, que se fortalece gradualmente,
produce amplias y silenciosas olas sin espuma, que golpean la
orilla y regresan al mar con un rugido.
El Jugo ofrece a los navegantes
dinámicos la posibilidad de alcanzar velocidades trepidantes. Por
otro lado, no está de más recordar que los peces suelen picar el
anzuelo cuando sopla el Jugo.
El Mistral es
un viento típico del Adriático en verano. Sopla desde el noroeste y
trae consigo un tiempo agradable y calmado. Este tipo de viento,
muy apacible, comienza a soplar al alba y dura hasta el atardecer.
En verano, proporciona un efecto refrescante trayendo aire sano,
fresco y limpio desde mar adentro. Sopla con fuerza moderada, lo
que le convierte en un viento muy propicio para navegar, ya que
abraza con suavidad al velero.
El resto de los vientos pueden
tener mayor o menor importancia para los habitantes del Adriático
pero, en el mar, son bastante favorables a los navegantes. (¡Puede
que el rumor de estos vientos se le grabe en la memoria,
recordándole siempre su inolvidable verano!)
Tramontana -
viento refrescante del norte que anuncia buen tiempo.
Grego - se trata
de un viento del noreste, que sopla con fuerza moderada o intensa,
y que trae consigo tiempo seco y despejado, además de refrescar el
agua del mar.
Levante - viento
procedente del este que sopla en días nublados, húmedos y
lluviosos.
Oštro - viento
cálido y húmedo procedente del sur.
Lebić - viento
cálido y seco, procedente del sudoeste, que sopla en el Adriático
después del Jugo, nivelando las olas en los puertos que no tienen
mucha profundidad.