Aquellos que busquen sol no tendrán problemas para
encontrarlo en el Adriático. Con una media de 2.600 horas de sol al
año, el Adriático es uno de los lugares más luminosos del
Mediterráneo. Sus numerosas bahías y costas son excepcionales para
disfrutar del buen tiempo o bañarse en el mar, mientras que sus
frondosos pinares permiten guarecerse del calor a la sombra.
El sol es fuente de vida y de energía. Su
efecto terapéutico hará que sus vacaciones sean más hermosas,
imaginativas y pasionales. No tendrá problemas para poder tomar el
sol en cualquier rincón, aunque recuerde que deberá llevar al viaje
crema protectora, gafas de sol y algún tipo de gorra o sombrero
para protegerse de las insolaciones.
Si se encuentra cerca de la isla de Vis en un día
soleado, preste atención a los fenómenos del mar
Adriático, escenario de infinitos juegos de luces. Cuando
los rayos de sol se filtran en las cuevas, creadas por el azote de
las olas, configuran una impresionante aureola de tonos turquesas y
esmeraldas. La belleza de estas cuevas azules y
verdes es capaz de cortar la respiración a
cualquiera.
Descubra las islas bañadas por la luz o el reflejo del sol en el
agua y en los tejados de las aldeas...Pasará un auténtico verano de
ensueño dejándose llevar por el viento.
Podrá contemplar inolvidables amaneceres y
atardeceres. Navegar al anochecer serenará su cuerpo,
mientras que el vino tinto de Dalmacia, secado al sol, templará su
espíritu y desatará su pasión.
Las espectaculares luces del ocaso le anunciarán el tiempo que
hará al día siguiente.
Un cielo despejado con pocas nubes indica que hará buen
tiempo. En ese caso, los colores serán nítidos y las nubes
se teñirán de amarillo.
Si antes de que se ponga el sol, el cielo adquiere un tono púrpura
y está despejado bajo una espesa nube oscura,
significa que el tiempo mejorará.
Un atardecer pálido y sombrío, con distintas nubes
agrupadas como si estuviesen en bolsas, anuncia que el
tiempo va a empeorar.
La aparición de un halo (círculo luminoso que rodea a
veces al sol) también indica que el tiempo va a ir a
peor.
Un arco iris formado por la descomposición y el reflejo
de los rayos del sol en muchas gotitas de agua anuncia la
llegada de mal tiempo con lluvia, pero también promete un cielo
soleado tras la tormenta. Un arco iris en la parte oeste
del cielo (sólo posible por la tarde o al anochecer) señala el
final de la lluvia y anuncia un magnífico día soleado, ideal para
navegar.
| Isla |
Media anual de horas de sol |
| Rab |
2417 |
| Lošinj |
2606 |
| Pag |
2268 |
| Vir |
2450 |
| Zlarin |
2700 |
| Hvar |
2718 |
| Korčula |
2700 |
| Šipan |
2580 |
El Adriático, con sus 1185 islas, islotes y
acantilados y sus espléndidas bahías, es uno de los destinos
preferidos por los amantes de la naturaleza y los entusiastas de la
vela. Este mar, el más limpio y transparente de Europa, con una
profundidad media de 173 metros, alberga en sus aguas una riquísima
vida salvaje, así como numerosos objetos griegos y romanos,
procedentes de misteriosos naufragios de la antigüedad.
Extendiéndose desde el noroeste hasta el sudeste, entre
la península de los Apeninos y la balcánica, el Adriático
constituye - gracias a su clima mediterráneo - un gran bastión de
intensos aromas, exuberante vegetación y aguas cristalinas. Desde
la antigüedad, el Adriático ha despertado admiración, pasión y
reverencia, y se ha convertido en lugar de trabajo para pescadores
y marineros, fuente de inspiración para artistas y suministrador de
aventuras para los turistas. Nadar, navegar, tomar el sol o bucear
son tan sólo algunos de los placeres que proporcionan sus aguas,
cuya excepcional belleza ha sabido atraer a gentes procedentes de
todos los rincones del mundo.
Un grupo de famosos marineros afirmó en la revista
americana 'World of Cruising' que el archipiélago croata es,
después del Caribe, el mejor lugar del mundo para navegar.
De hecho, muchas zonas del Adriático están protegidas por Parques
Nacionales y reservas naturales. Si el viento es propicio, podrá
adentrarse en los rincones más insólitos de estos paraísos.
Las zona norte y sur del Adriático presentan un aspecto
ligeramente distinto. Las diferencias no son muy grandes,
pero sí significativas a la hora de navegar. Dependiendo de la zona
en la estemos, habrá que determinar los objetivos del viaje.
En la región norte del Adriático, la distancia entre las islas
es menor, al igual que la distancia entre las islas y la costa.
Existen muchos refugios a su disposición para protegerse de las
malas condiciones atmosféricas y, además, el viento más frecuente
es el Mistral, que es suave y manejable. Sin embargo, en el sur de
Dalmacia cuesta más trabajo encontrar otra isla, un puerto o un
refugio para el velero. El Mistral sopla con más fuerza en esta
zona y además, el mar no suele estar tan reposado como en el
norte.
Por otro lado, también existen muchos contrastes en lo
relativo al paisaje. Los colores y los aromas de la costa
sur son más intensos, y las vistas de las islas, más
espectaculares. Además, sus gentes y su cultura son quizás más
sorprendentes, debido a la fuerte influencia del periodo clásico y
renacentista en la zona. Por ultimo, las dos zonas difieren en
cuanto a su nivel de hospitalidad.
Puede elegir una u otra zona dependiendo de si usted
busca tener una vida social activa o si prefiere relajarse en
entornos menos poblados. Las escarpadas islas del norte le
ofrecerán inolvidable compañía y diversión, mientras que en las
distantes islas del sur encontrará paisajes de naturaleza virgen y
silencio sepulcral.
De todas maneras, en cualquiera de las zonas que usted elija
encontrará puertos y marinas para guarecerse, así como bahías
naturales, islas e islotes en los que poder atracar el barco de
forma segura.
El mar Adriático en cifras:
| LONGITUD |
783 km |
| ANCHURA (media) |
248,3 km |
| PROFUNDIAD (media) |
173 m |
| SUPERFICIE |
148 595 km2 |
| VOLUMEN |
34 977 km3 |
| LONGITUD TOTAL DE LA COSTA, INCLUYENDO ISLAS |
5835 km |
| TIERRA |
1777 km |
| ISLAS |
4058 km |
| SALINIDAD (media) |
38.30 por mill. |
| VELOCIDAD MEDIA DEL VIENTO EN EL MAR (media) |
0,5 knots |
| ALTURA DE LAS OLAS |
0,5 - 1,5 m |
| TEMPERATURA MEDIA ANUAL |
11°C |
| TEMPERATURA MEDIA EN VERANO |
25°C - 27°C |
Croacia se asienta en un entorno natural
privilegiado, lleno de parajes vírgenes bañados por aguas
cristalinas. Precisamente por esto, atrae a muchas personas que
quieren disfrutar de sus vacaciones navegando y nadando en plena
naturaleza.
El Adriático destaca por su excepcional riqueza
y por el perfecto estado en que se encuentran sus aguas. Gracias a
la biológica y pintoresca particularidad de este área encontramos
una amplia variedad de flora y fauna, así como un gran
número de especies endémicas (como por ejemplo, la
centaurea ragusina o la lagartija negra, conocida como lacerta
fiumana pomoensis). Los cuerpos del Estado y otras asociaciones
contribuyen a la conservación y protección de la riqueza natural
del Adriático, como la puesta en marcha de un proyecto para la
protección de los delfines en la isla de Lošinj.
La ayuda financiera y la adopción han ayudado en la preservación
de estos maravillosos animales. En la isla vecina de Cres, en Beli,
se estableció un refugio para el 'Bijeloglave supove', un ave de
rapiña poco común cuya especie está luchando por la supervivencia.
El movimiento ecologista 'Lijepa Naša' (entre otros) trabaja en la
actualidad en los proyectos "Blue Flag (Bandera Azul)", "Green Flag
(Bandera Verde)" y "Eco-school (Ecoescuela)". La bandera azul
indica que las áreas están bien conservadas y que son seguras y
agradables, además de estar diseñadas para las vacaciones, la
diversión y el ocio y contar con buenas infraestructuras para la
administración de la zona costera y el continuo desarrollo del
turismo. Una bandera azul ondeando en una playa o en un puerto
deportivo supone un reclamo para el turismo que busca un servicio
de primera clase, ya sea por la limpieza del mar y la costa, así
como por el equipamiento y el cuidado de las playas. Solamente
durante este año, 98 playas y puertos deportivos de Croacia tendrán
su bandera azul.
Puede deleitarse con los perfumes y sonidos de la
naturaleza intacta del Adriático en cualquiera de sus islas e
islotes, especialmente en aquellas zonas tienen un
significado científico, cultural, histórico, ecológico y turístico
para Croacia. Más de un 7,5 % de la superficie de Croacia está
protegida por parques naturales u otras medidas de conservación y
existen proyectos para duplicar este área protegida. Sólo el hecho
de que exista esta gran extensión de naturaleza pura en medio de
Europa supone un signo de esperanza.
En la costa croata se ubican cuatro Parques
Nacionales.
Brijuni está formado por 14 islas e islotes que,
junto con el mar que las baña, fue proclamado zona monumental y
Parque Nacional en 1983. Si tomamos como referencia su flora y
fauna autóctona, se trata del parque encinar mediterráneo y de
macchia (árboles de hoja perenne de monte bajo) mejor conservado,
donde se pueden encontrar especies de aves como gaviotas y
golondrinas de mar. Este conjunto de islas es además importante
porque supone un alto en el camino para las aves migratorias en
invierno. La isla posee un zoológico localizado en medio de la
naturaleza, con un safari park lleno de animales exóticos y un
valioso patrimonio cultural de la época romana y bizantina.
De todos los ríos, el más bello es sin duda el
Krka. El Parque Nacional comprende una gran parte
de este río y del área que lo rodea, en la región precostera. De
las numerosas cataratas, las más bonitas son las cascadas de
Skradin y Roški. Entre estas cascadas hay una parte del río que
forma un lago, donde se encuentra el islote Visovac, que alberga un
atractivo monasterio franciscano.
Las islas Kornati son el conjunto más deseado
de todo el Mediterráneo y se ubican al norte de Dalmacia. Gracias a
la extraordinaria belleza del paisaje, a su fascinante
geomorfología, a su magnífico contorno costero y especialmente, a
la rica biodiversidad de su ecosistema marino, la mayor parte del
grupo de islas fue declarado Parque Nacional en 1980.
Mljet es una isla situada en el punto más
meridional de Croacia que, debido a sus exuberantes pinares, se
conoce como 'la isla verde'.
El Parque Nacional de Mljet abarca la sección oeste de la isla
que, según se dice, es una de las zonas más bonitas del Adriático.
En este parque se encuentran dos extensos golfos que, debido a sus
estrechas y cerradas conexiones con el mar abierto, se denominan
'Los Lagos'. La limpieza de Veliko y Malo Jezero (que literalmente
significa lago grande y pequeño) ha permitido la supervivencia de
la aurelia, la especie de medusa más antigua del mundo. El Parque
Nacional de Mljet también es el hogar de la foca fraile (Monachus
monachus) única especie típica de la fauna croata y
mediterránea.
Sin embargo, existen otras muchas islas ecológicamente
conservadas que bien merecen una visita si lo que se desea
es huir del estrés de la vida urbana. El ruido mundano todavía no
ha llegado hasta ellas y, como hay muy pocos vehículos, el aire no
está contaminado por el desagradable humo de los coches.
Aquí todo es natural: La comida se prepara a base
de productos frescos de la tierra y el vino se produce con las uvas
de los viñedos de las islas.
El patrimonio natural de las islas es una bendición para Croacia y
supone el pilar en el que se asienta la gran calidad de vida y
profesional de sus gentes. Además, la buena conservación de la
naturaleza en las islas ha supuesto la llegada del turismo a
Croacia. Por este motivo, sus habitantes y todos aquellos que
visiten el mar Adriático deben colaborar a la protección, la
conservación y el cuidado de las islas y del litoral.
El mar Adriático es una oda a la vida, un gran
conjunto natural envuelto por el rumor del viento y de las olas que
aporta paz a quienes lo visitan, incluso cuando el mar se revuelve.
Su riqueza reside en sus colores y aromas, sus formas y sonidos, y,
sobre todo, en la intensa vida que nace de sus
mareas...
Los colores son lo primero llama la atención.
Después de la explosión cromática de la primavera, en verano
permanecen cuatro tonos: azul, amarillo, verde y
blanco.
El azul es el símbolo de la paz y de la armonía. El color
del cielo y el mar aporta tranquilidad a quienes lo contemplan y
les recuerda que siempre estuvo allí, como testigo implacable del
paso de siglos y generaciones.
El amarillo es el color del sol. Calienta, da fuerza y
predispone al buen humor.
El verde es el color de la naturaleza. Es sinónimo de
vida, abundancia y riqueza, elementos que podrían describir muy
bien cualquiera de los frondosos bosques que salpican islas y
costas.
El blanco tiene el poder de resaltar todos los demás
colores que lo rodean. Su pureza permite que los otros tonos se
reflejen en él y multipliquen su intensidad. Blancas son las
piedras y las rocas de la costa, al igual que lo son los
pueblecitos de pescadores, las gaviotas y la espuma del mar.
Cualquier lugar en el que posemos la vista está envuelto
por el aroma salado del mar.
Por otro lado, el aire adquiere un frescor especial
gracias a los pinares, los matorrales de romero y las
flores primaverales de limoneros, naranjos y arrayanes.
El romero embellece las costas e islas del mar Adriático.
Es el símbolo del amor y también un ingrediente esencial en la
cocina mediterránea. Otra planta estacional con un fuerte y
agradable aroma es, por supuesto, la albahaca,
también habitante de honor en las tierras del
Adriático.
El dulce aroma de la acacia y el ciclamen se hace
acompañar en primavera por el canto de los pájaros que, encaramados
en los pinares, acompañan a los grillos, apostados en los
matorrales.
Los dulces olores de los pequeños jardines que rodean
Istria y Dalmatia, repletos de higueras, viñedos, fruta
madura y laurel, atraen a las abejas como un poderoso
imán.
Por otro lado, el aroma de la lavanda de
la isla de Hvar, la más soleada de Croacia, es especialmente
agradable. Sus espléndidos campos no están allí por accidente, ya
que la fuerte presencia del sol ha convertido Hvar en el paraíso de
las plantas.
Estos vientos aromáticos originarios de las islas circulan entre
las calles de los pueblecitos costeros, de manera que algunos de
los habitantes más viejos del lugar son capaces de distinguir de
qué isla procede cada uno. La hora de la comida despliega un nuevo
festival de olores, en el que se mezclan el del pescado asado, el
aceite de oliva, el jamón ahumado y el queso de cabra, todos
aderezados con el de un buen vino tinto.
Navegar a través de los colores y aromas del Adriático se
convertirá en una experiencia inolvidable, que además le brindará
una agradable sensación de calma y tranquilidad.
Los puertos de las ciudades le darán la bienvenida con una
sonrisa y en el jaleo de los mercados locales descubrirá
todo un mundo de objetos y souvenirs.
La costa croata debe ser experimentada con todos
los sentidos, ya que cada sentido nos mostrará una nueva faceta de
este exótico paraje...